Player_logo Podcasts Community Create a Podcast

Jesús nos conoce. Sabe que nos vamos a desanimar y nos lo advierte. Rezar no es lograr automáticamente de Dios lo que nosotros queremos sino establecer un diálogo con quien sabemos que es Dios y es nuestro Padre. Lo que importa es ese diálogo en el que nos damos a conocer y El nos va mostrando su corazón y nos va enseñando lo que es bueno para nosotros.

Si lo pensamos un poco sería un peso insoportable saber que Dios va a hacer todo lo que le pidamos. Nos quedaríamos sin rumbo. Desde el primer momento estaría claro que no estamos hablando con Dios.

El Señor nos pide que pidamos con confianza a quien nos conoce mejor que nosotros mismos y nos invita a no desanimarnos cuando experimentemos que los planes de Dios son más grandes que los nuestros. No es verdad que nos conocemos como creemos conocernos, El sí nos conoce.

Nos invita a no desanimarnos, a no perder el ánimo, el alma, la fuerza, el coraje. Sabe que es muy dura la sensación de estar abandonados de la mano de Dios pero se encamina hacia Jerusalén en donde exclamará “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?” Ése es nuestro maestro en la oración. En realidad más que enseñarnos a rezar nos está enseñando a ser hijos.
Lucas 18, 1-8

http://homilias-textoyaudio.blogspot.com/

[PLAY]