Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!» Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten piedad de mí!»
Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo.»
Marcos 10, 46-52
http://soplarsobrelaherida.blogspot.com

![[PLAY]](http://jorgeo.podOmatic.com/img/play_button.gif)


